SUNESIS MARCA LA DIFERENCIA
Nuestra Escuela Superior de Formación Bíblica tiene
el claro objetivo de llevar a cada uno de sus alumnos a la privilegiada
posición de "entender la voluntad de Dios y ponerla en acción
en sus vidas". Esto es para "Sunesis", "ENTENDER
LA BIBLIA INTELIGENTEMENTE".
Hemos querido en todo momento mantener una línea de exposición bíblica de
lenguaje ameno y claro contenido teológico. La clave de "Sunesis" reside
en que cada alumno aprenda a conocer la voluntad de Dios, como única forma
de poder llegar a amarlo y así cultivar la íntima comunión indispensable para
disfrutar de una "sana vida cristiana".
Dios nos dio una orden expresa:
1Tes 5:21 (RVA) "... examinadlo todo, retened lo bueno".
Esa ha sido la labor de los muchos integrantes de "Sunesis", para quienes
ha sido de gran bendición el poder dedicarse al estudio bíblico sin auto-imponerse
condicionamientos de ninguna clase (examinadlo todo), para llegar, bajo la
guía del Espíritu Santo, a poder retener sólo lo bueno. El volcarlo ahora
a los alumnos de "Sunesis" es el camino a recorrer
en estos años de estudio.
Como nuestra intención en esta breve exposición, no es más que aclarar lo
que queremos decir, ponemos a su disposición dos pasajes que forman parte
de nuestros programas de estudio, que son un claro ejemplo de la simpleza
y determinación de "Sunesis":
Ejemplo 1: La división de la Biblia en Antiguo
y Nuevo Testamentos.
Ejemplo 2: Cuando se agotan las reglas de interpretación bíblica,
¿aparece
la imaginación o la "adivinación"?
Ejemplo 1: La división de la Biblia en Antiguo y Nuevo
Testamentos.
Aunque se reconoce la que es comúnmente aceptada como
división tradicional de la Biblia en Antiguo y Nuevo Testamento,
Sunesis quiere dejar constancia que si bien se coincide con esta división,
no se suscribe a la inclusión de los Libros de la Biblia tal como
se ha presentado.
Para la Escuela Superior de Formación Bíblica, la división
entre los Testamentos debió hacerse de la siguiente forma:
Antiguo Testamento: Desde Génesis al Evangelio de Juan (inclusive).
Nuevo Testamento: Desde Hechos a Apocalipsis.
El fundamento para tal clasificación es que el Nuevo Pacto que nació con
el sacrificio voluntario del Señor Jesucristo, no se perfeccionó sino
hasta que Éste fuera ascendido en Gloria y ocurriese la venida del
Espíritu Santo; acontecimientos que tienen lugar en el primer y segundo
capítulos del Libro de los Hechos de los Apóstoles.
De todos modos, no hemos querido enseñar otra división que
la tradicionalmente aceptada para no dificultar la comprensión del
alumno. Sin embargo, se sugiere a cada estudiante que no olvide esta nueva
forma de clasificar la Biblia, ya que le ayudará en gran manera a
comprender las verdades bíblicas que irá aprendiendo en "Sunesis".
Ejemplo 2: Cuando se agotan las reglas de interpretación bíblica, ¿aparece
la imaginación
o la "adivinación"?
Tenemos conocimiento de alguna corriente doctrinal
que opina que cuando se llega al punto que estudiamos, (donde la aplicación
de estas preguntas básicas de Hermenéutica no nos sirven para aclarar el pasaje
bíblico),
entonces la persona queda librada a sus posibilidades e imaginación,
o a lo que es mucho peor, la "adivinación". 
Sunesis descalifica totalmente esta opinión y
deja en claro que no existe tal posibilidad. No puede Ud. conocer a Dios
empleando su imaginación. Si así fuese, ¿por qué razón
leemos la Biblia? Sería mucho más fácil recostarnos en
un cómodo sillón, cerrar nuestros ojos, imaginar a Dios y lo
que quiere que sepamos de Él y ¡problema resuelto! Pero no es
así sino todo lo contrario; tenemos que invertir horas y horas de estudio,
lectura y hasta agotar nuestra vista buscándolo.
Por supuesto, mucho menos se puede conocer a Dios a través de la "adivinación",
terreno en el que el diablo es dueño y señor. Basten estas pocas
palabras aquí sobre la adivinación, pues no es tema de nuestra
materia, aunque sí de "Sunesis" y se verá oportunamente.
Finalmente
aclaramos que no caemos en el error de descalificar con esta opinión,
la afirmación que hicimos sobre la Soberana voluntad de Dios de revelarle
lo que quiera, a quien quiera y del modo en que le parezca adecuado. Citamos
allí a Pablo, como el ejemplo más importante de este tipo de
comunión íntima con Dios (fuera del caso especial de Jesús).
Y ahora le recordamos que aún en el caso del Apóstol Pablo, todos
los conocimientos de la Ley y los profetas los había estudiado cabalmente
en sus días pasados. Ratificamos: No existe bendición en el conocimiento
de Dios si no es a través del estudio serio, paciente y responsable
de la Biblia.
Al interpretar la Biblia, jamás debemos olvidar de quiénes
son las cartas que leemos. Son "inspiradas por Dios" y demandan
respeto. Exigen hablar por sí mismas. Recordemos siempre Quién es
el Autor.
ACLARACIÓN: Jamás ha sido la intención de "Sunesis", ni
lo será, la de desprestigiar a nadie bajo ninguna forma o circunstancia. Pero
ante la cruda realidad de encontrar opiniones que abiertamente contradicen
lo que las Sagradas Escrituras nos hablan, preferimos ser fieles a Dios, aunque
ésto signifique perder el "favor de los hombres" y tengamos que soportar duras
críticas.
Con el paso de los muchos años de preparación teológica, hemos sido entrenados
por el Espíritu Santo hasta adquirir el grado de mansedumbre que hoy nos permite
oír a todo el mundo, evaluar lo que propone, confrontarlo debidamente con
la Palabra de Dios revelada en la Biblia, para finalmente, aceptarlo o rechazarlo,
pero siempre bajo el más sincero y profundo respeto.
LA PALABRA DE DIOS SE PROCLAMA, NO SE DEBATE.
Muchas gracias por el tiempo que nos ha concedido. Que DIOS LE BENDIGA EN
ABUNDANCIA.
Atte.
Dr. Daniel Liandro
Director General